
Género: drama, histórico/biográfico, romance
Dirección y guión: Hayao Miyazaki
Año: 2013
Duración: 125 minutos
Basada en la novela El viento se levanta de Tatsuo Hori y en el cómic Kaze Tachinu de Hayao Miyazaki
La película narra la vida de Jirō Horikoshi, el hombre que diseñó el avión de combate Zero, que fue usado en el ataque a Pearl Harbor durante Guerra del Pacífico de la Segunda Guerra Mundial. Horikoshi fue un ingeniero aeronáutico que llegó a desarrollar varios aviones militares. La película empieza desde su niñez hasta su cénit en el mundo de los aviones.
Para ser la última producción del reconocido director, wow, ni si quiera se si podré describir bien del todo esta mágica e impresionante producción, ni creer que realmente será la última película que veré de Miyasaki.
La historia es simplemente atrapante, emotiva, amarga, sublime, llena de detalles y momentos pequeños que nos involucran en la vida de Jiro, quien desde pequeño fue un ser heroico y adorable. No quiero hacer spoiler o adelantar mucho, porque es una película para sorprenderse.
La animación, por otro lado, alcanzó un nuevo nivel de perfección y detallismo, nunca había visto aviones tan hermosos, tan bien diseñados (hasta un estudiante de aeronáutica quedaría WOW), en un mundo que limita entre lo más brutal de lo real y lo más hermoso que puede habitar en el sueño de un hombre.

Naoko, el personaje femenino del film, es una mujer sencilla, fiel y buena, como Jiro. En ella se encierra una subhistoria que contrasta bastante con la alegría y belleza del personaje, la cual es conscientemente vinculada con La montaña mágica de Thomas Mann.
“El viento se levanta” es el inicio de la última estrofa del Cementerio Marino de Paul Valéry, que actúa de leitmotiv durante toda la película. “¡Hay que intentar vivir!” dice el poeta francés en los labios de Caproni, el maestro de Jiro.
Nota:

Cuatro estrellas. Quizá se quedó mucho en la forma y no tan en el fondo.

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