
He regresado para hablarles de este autor, el cual es uno de mis favoritos; Haruki Murakami. Es parte de una nueva sección que quiero hacer en el blog de los autores japoneses que sigo, o también de quienes escriben historias que tengan relación con este paÃs.
Justo en estas fechas, el año pasado, leà su primer libro, 'Tokio Blues'.

Desde el primer momento tanto la portada como el tÃtulo me llamaron mucho la atención (estaba en mi casa de Los Andes cuando estaba haciendo reposo post-operación). Al principio me pareció un libro muy lento, ya que es sumamente descriptivo y reflexivo, esto se observa tanto en los paisajes como personajes, o también en diversas situacione, por muy cotidianas que resulten. A medida que avanzaba, las subhistorias que se iban narrando, se volvieron más y más atrapantes. Sin duda trata temáticas interesantes, realistas, complejas; como la sexualidad femenina, la locura, distintos estilos de vida, triángulos amorosos, entre muchas otras cosas.
Leà lento, fui yendo por capÃtulos, para que no terminase y asà alargar más el placer de tener una historia en la cual podÃa pensar durante el dÃa, en mi trabajo.
TenÃa escrito: Luego me sentiré vacÃa y pensaré: ¿qué estará haciendo Watanabe?
Empaticé bastante con este personaje y estaba sumamente involucrada con lo que acontecÃa. Adoré la intertextualidad del autor (visible en obras clásicas y canciones), las ideas, lo retorcidos que son algunos personajes, entre muchÃsimas otras cosas. Midori es una especie de heroÃna, Naoko una chica que a primera vista parece malvada, un chico engreÃdo, arrogante y egoÃsta cuyo nombre no recuerdo, un compañero obsesivo compulsivo, una profesora de música traumatizada, una librerÃa anticuada, una tienda de música y un sanatorio en el campo. -Me enteré que hay una pelÃcula- Próximamente haré una reseña.
TenÃa escrito: Luego me sentiré vacÃa y pensaré: ¿qué estará haciendo Watanabe?
Empaticé bastante con este personaje y estaba sumamente involucrada con lo que acontecÃa. Adoré la intertextualidad del autor (visible en obras clásicas y canciones), las ideas, lo retorcidos que son algunos personajes, entre muchÃsimas otras cosas. Midori es una especie de heroÃna, Naoko una chica que a primera vista parece malvada, un chico engreÃdo, arrogante y egoÃsta cuyo nombre no recuerdo, un compañero obsesivo compulsivo, una profesora de música traumatizada, una librerÃa anticuada, una tienda de música y un sanatorio en el campo. -Me enteré que hay una pelÃcula- Próximamente haré una reseña.
Lo recomiendo muchÃsimo, sin duda es uno de los libros que hay que leer antes de morir, te hace reflexionar, divierte, emociona. Luego de terminar esta joya quise leer mucho más pero por cosas de la vida no volvà a leer nada de este autor (salvo Lo que hablo cuando hablo de correr, que ni siquiera finalicé). Cuando regresé a Los Andes encontré otro libro de Murakami en casa: Hombres sin mujeres; una recopilación de historias con esta temática. Me gustó bastante, ya que fuera del nexo que une a cada uno de los relatos, en cada uno se desarrollan diferentes perspectivas y sucesos, cuál más divertidos que en la historia anterior.

El primer puesto de 'favotito' de este libro, está bien peleado. Por una parte me encantó el cuento Yesterday, el cual hace alusión a la canción de los Beatles. En él se describe un juvenil triángulo amoroso: Kitaru, uno de los protagonistas, propone a Aki, el narrador, que puesto que no tiene novia, podrÃa salir con la suya, llamada Erika, y asà cuidar de ella. “Mejor que salga contigo que con otro”, viene a decir Kitaru. Aki, entre molesto, confundido y deseoso, acepta salir una vez con Erika, con quien volverá a encontrarse años después. Ahora cada vez que escucho Yesterday, me acuerdo de Murakami, lo mismo me pasó con Norweian Wood, canción que escuché por lo menos un millón de veces.
Por otra parte, me gustó muchÃsimo Kino, la historia del dueño de un bar cuya mujer y gato lo abandonaron: Un dÃa Kino descubre que su mujer se acuesta con un compañero de trabajo. Tras solicitar el divorcio, Kino alquila un bar al final de un callejón y decide cambiar de vida y de negocio. Hasta ese bar llegan algunos extraños personajes, entre ellos un gato que parece elegir el bar como hogar y también Kamita, una especie de mafioso aficionado a los libros que, en un momento dado, le dice a Kino que es mejor que deje el bar y empiece a viajar de un lado a otro, sin parare mucho en algún sitio. El relato, con tintes fantásticos (de cierto realismo mágico muy habitual en Murakami), me pareció genial, existencialista, trágico, absurdo y bizarro. Me agradó que la música estuviera muy presente, los detalles de la vida del protagonista, el simbolismo de la gata, la descripción de la mujer que lo dejó.
Para finalizar, escribiré un poco sobre Crónica del pájaro que da cuerda al mundo.
Para navidad, mis abuelos me regalaron un ejemplar, y lo empecé hace poquito porque lo admito, no soy buena leyendo libros muy largos, me intimidan y cansan un poco. De todas formas lo comencé a leer tranquilamente, y ya voy como en la página 100 de chorrocientas que tiene (casi mil, con letra pequeña).

En esta historia, el protagonista también se encuentra bajo una burbuja de mucha soledad, también en la historia hay un gato y un par de personajes bastante extraños. He ido lento, porque me gusta captar cada detalle. Cuando avance escribiré más sobre este libro -_-
En definitiva...
En Murakami, lo mejor es la prosa: su estilo directo y la construcción de escenas, la apreciación que tiene de la realidad; un poco surrealista pero a la vez muy natural. Me gusta la sencillez de los personajes y el encanto que tienen, sobre todo los femeninos. Los diálogos son dinámicos y llenos de metáforas, a veces irónicos o graciosos.
El primer puesto de 'favotito' de este libro, está bien peleado. Por una parte me encantó el cuento Yesterday, el cual hace alusión a la canción de los Beatles. En él se describe un juvenil triángulo amoroso: Kitaru, uno de los protagonistas, propone a Aki, el narrador, que puesto que no tiene novia, podrÃa salir con la suya, llamada Erika, y asà cuidar de ella. “Mejor que salga contigo que con otro”, viene a decir Kitaru. Aki, entre molesto, confundido y deseoso, acepta salir una vez con Erika, con quien volverá a encontrarse años después. Ahora cada vez que escucho Yesterday, me acuerdo de Murakami, lo mismo me pasó con Norweian Wood, canción que escuché por lo menos un millón de veces.
Por otra parte, me gustó muchÃsimo Kino, la historia del dueño de un bar cuya mujer y gato lo abandonaron: Un dÃa Kino descubre que su mujer se acuesta con un compañero de trabajo. Tras solicitar el divorcio, Kino alquila un bar al final de un callejón y decide cambiar de vida y de negocio. Hasta ese bar llegan algunos extraños personajes, entre ellos un gato que parece elegir el bar como hogar y también Kamita, una especie de mafioso aficionado a los libros que, en un momento dado, le dice a Kino que es mejor que deje el bar y empiece a viajar de un lado a otro, sin parare mucho en algún sitio. El relato, con tintes fantásticos (de cierto realismo mágico muy habitual en Murakami), me pareció genial, existencialista, trágico, absurdo y bizarro. Me agradó que la música estuviera muy presente, los detalles de la vida del protagonista, el simbolismo de la gata, la descripción de la mujer que lo dejó.
Para finalizar, escribiré un poco sobre Crónica del pájaro que da cuerda al mundo.
Para navidad, mis abuelos me regalaron un ejemplar, y lo empecé hace poquito porque lo admito, no soy buena leyendo libros muy largos, me intimidan y cansan un poco. De todas formas lo comencé a leer tranquilamente, y ya voy como en la página 100 de chorrocientas que tiene (casi mil, con letra pequeña).
En esta historia, el protagonista también se encuentra bajo una burbuja de mucha soledad, también en la historia hay un gato y un par de personajes bastante extraños. He ido lento, porque me gusta captar cada detalle. Cuando avance escribiré más sobre este libro -_-
En definitiva...
En Murakami, lo mejor es la prosa: su estilo directo y la construcción de escenas, la apreciación que tiene de la realidad; un poco surrealista pero a la vez muy natural. Me gusta la sencillez de los personajes y el encanto que tienen, sobre todo los femeninos. Los diálogos son dinámicos y llenos de metáforas, a veces irónicos o graciosos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario